Memorias de la Segunda Plenaria

Cali 28, 29 y 30 de julio 1999

I. Discursos pronunciados en la instalación
 

4. Avelina Panche

Delegada del movimiento indígena caucano

En defensa de la vida, los pueblos indígenas hemos librado luchas de resistencia, bajo principios de unidad, cultura, territorio y autonomía. Para ello hemos buscado diversas formas de afrontar este proceso: por una parte el diálogo y armonización con la naturaleza, a través de nuestros médicos tradicionales y, por otra, mediante la concertación, la negociación y la movilización y, como recurso extremo, hemos tenido que acudir a la lucha con las armas, con el único propósito de defender nuestra vida y nuestros derechos.

Hombres y mujeres hemos luchado hombro a hombro, y de sol a sol, para lograr sobrevivir, sacrificando nuestros mejores dirigentes. Pero nuestras luchas no han sido en vano, a pesar de vislumbrarse un panorama oscuro por la violencia generalizada. Hoy podemos aportar, a la sociedad en general, un modelo de vivir, de pensar y de actuar, acorde con nuestra madre naturaleza:

Los proyectos de vida en armonía con nuestra madre tierra, con propuestas de educación, salud, economía y organizaciones propias, basadas en nuestros saberes y conocimientos, con el fin de establecer un diálogo de igual a igual con otras culturas, sin discriminaciones. De esta manera hemos demandado, del Estado, políticas coherentes, acordes con nuestra realidad sociocultural, y seguiremos luchando para que la política estatal se traduzca en hechos prácticos de desarrollo para nuestros pueblos.

Igualmente hemos demandado de los grupos armados, cualesquiera que sean, respeto a nuestro territorio, a nuestra autonomía y a nuestros proyectos de desarrollo propio (educación, salud, jurisdicción, organización, economía, etc.), porque los pueblos indígenas, desde nuestras localidades, siempre hemos mantenido una actitud de paz, ya que siempre ésta ha sido nuestra razón de ser.

Sabemos, muy bien, que las guerras que los pueblos indígenas, y la sociedad en general, han tenido que soportar, han significado muerte a la población civil y nunca han dado cambios estructurales al sistema político, económico y social. Sabemos también que sus causas son muy profundas y están dadas por la pobreza generalizada, la injusticia social y la falta de participación política de todos los sectores vivos de esta sociedad.

A pesar de vivir las masacres en nuestras comunidades, las detenciones arbitrarias, los bombardeos indiscriminados y la ocupación a nuestros territorios, la violación del Derecho Internacional Humanitario, la usurpación de nuestra autoridad, el reclutamiento forzoso, la persecución y los asesinatos, como movimiento indígena siempre estaremos comprometidos para seguir luchando contra las causas estructurales de la violencia. Seguiremos fortaleciendo nuestras organizaciones, buscando participación autónoma en todos los espacios que nos afecten como pueblo, fortaleciendo nuestras formas económicas y nuestra cultura.

Compartimos, con muchos otros sectores de este país, la salida política y negociada al conflicto social y armado. Por lo tanto consideramos nuestro derecho a participar como sociedad civil, sin delegar nuestra representación, y no compartimos el actual esquema de diálogo y negociación para la paz, que desconoce a la sociedad civil y se niega a dar participación a las comunidades indígenas y a las organizaciones sociales. En este esquema no nos sentimos reconocidos.

Como movimiento indígena caucano, con el ánimo de contribuir al proceso de paz, hemos ofrecido un territorio de convivencia, diálogo y concertación con el Estado, para que diferentes sectores de la sociedad podamos expresar nuestras propuestas, de la misma forma como la hacen con la guerrilla. Este es un espacio para pensar y construir Estado, y un modelo de desarrollo desde los sectores sociales, contribuyendo a la superación de la crisis económica, política y social del país.

Es necesario posesionarnos como una nación multiétnica y pluricultural, oponiéndonos al actual sistema homogenizante, y promoviendo propuestas coherentes con nuestras necesidades. Seguiremos en defensa del principio de autonomía, de unidad en la diversidad, complementariedad, reciprocidad y armonía con todos los seres de la naturaleza que nos rodean.

 
   
       

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