5. Mujer y paz
A las deliberaciones de esta comisión se hicieron presentes 61 personas. Para iniciar el trabajo se leyeron varios documentos básicos, preparados por: Movimiento Nacional de Mujeres Autoras y Actoras de Paz, Ruta Pacífica de Mujeres por la Paz, Unión de Ciudadanas de Colombia, regional caleña de la Red Nacional de Mujeres, y el Centro Estanislao Zuleta de la Universidad Nacional (Palmira). También se presentó una exposición inicial de la organización "Mujeres por el Putumayo". Luego vinieron las intervenciones especiales de Magdala Velázquez, del Consejo Nacional de Paz, e integrante de la Red Nacional de Mujeres, y de Ana Teresa Bernal, delegada de la sociedad civil a las mesas de negociación. Actuó como moderadora Sara Gómez, y como relatoras estuvieron Sandra Florentina Ortiz, María Teresa Arizabaleta, Graciela Bolaños, Elizabeth Caicedo e Iris Marín.
Como marco y criterio general de trabajo de la comisión, se deja en claro que cualquier proceso de construcción de paz debe incluir explícitamente a las mujeres, como sujetas de derechos humanos, tanto en los espacios públicos como en los privados. Nos comprometemos, como tales, a trabajar por la igualdad de derechos y oportunidades para mujeres y hombres, aportando a la construcción de una nueva humanidad los valores que históricamente hemos generado las mujeres, tales como amor por la vida, sentido de responsabilidad, gran capacidad de afecto, tenacidad, capacidad de trabajo, magia y sabiduría intuitiva.
Participación
Ideas centrales :
La participación igualitaria de las mujeres y los hombres, en la toma de decisiones, es un requisito esencial para la construcción de la democracia, del desarrollo humano y de las condiciones de una paz duradera. Las mujeres constituimos el 52% de la población colombiana, y la participación en los espacios decisorios sólo alcanza el 10%.
En este sentido, denunciamos con preocupación el cierre de la Oficina de la Mujer Rural, del Ministerio de Agricultura, y la degradación de la Dirección Nacional de Equidad para las Mujeres, a una consejería presidencial. Eso implica el desconocimiento de más de 40 años de lucha de las mujeres por alcanzar espacios para la generación de políticas nacionales. Se evidencia la tendencia, del Gobierno actual, hacia el recorte masivo de los recursos para la inversión social y el subsecuente aumento del presupuesto para la guerra. Llamamos a institucionalizar las políticas para la mujer como políticas de Estado, sin permitir su retroceso.
En relación con el proceso de negociación del conflicto armado y la paz, no existen voluntad política ni mecanismos que garanticen la participación amplia de la sociedad civil y en especial de las mujeres.
Propuestas:
- Lograr participación plural y equitativa de las mujeres en las mesas de negociación de la paz. Como mínimo un 30 %, siguiendo el espíritu de la ley de cuotas. Que las representantes sean nombradas por el Movimiento Social de Mujeres.
- Fortalecer las organizaciones de mujeres para que potencien su acción frente a la construcción de la paz.
- Convocamos a no perder las esperanzas y los sueños para construir un proyecto nacional de paz, concertando todas las agendas, para crear una sola, amplia y común.
- Realizar una movilización nacional de la sociedad civil el 26 de octubre, como hecho de reafirmación del Mandato por la Paz, para que se respeten los derechos humanos. Exigir a los medios de comunicación que no conviertan la violencia en un producto de consumo, Así mismo que contribuyan a la construcción de la paz haciendo visibles las acciones creativas de convivencia de los diferentes sectores de la sociedad colombiana.
- Desarrollar un movimiento de opinión de mujeres que promueva su organización social en el marco de la construcción de proyectos de vida comunitarios, y desde allí rechazar la guerra. Consolidar este movimiento con acciones relativas a: objeción de conciencia; rechazo a la desaparición, el secuestro, el desplazamiento forzado y la violación de mujeres; respeto a los derechos humanos y la naturaleza.
Mecanismos:
- Definiciones políticas e inversión para lograr la real participación de las mujeres, diversa y plural, en los procesos de negociación de la paz.
- Crear proyectos que generen espacios de reflexión para que las mujeres puedan pensar en ellas mismas, y en su relación con los conflictos sociales y armados; para que puedan influir realmente sobre sus diferencias en el proceso de paz (diferencias de sexo, edad, etnia, clase y orientación sexual), y que estas reflexiones nos permitan romper el miedo de participar.
- Participar en la organización y garantizar la presencia de Colombia en la marcha mundial de las mujeres, contra la violencia y la pobreza, en el año 2000.
- Apoyar las vigilias de las mujeres por la vida y por la paz.
- Promover una campaña de la sociedad civil comprometida con la paz, para que se oponga al aumento del presupuesto de la guerra, reconvirtiéndolo en proyectos de inversión social.
- Exigir la aplicación de las normas que garantizan el compromiso del Estado en el desarrollo de una práctica permanente de paz, en especial el funcionamiento del Consejo Nacional de Paz y de los Consejos departamentales y municipales de paz.
- Prepararnos para participar en las audiencias públicas de las mesas de negociación, a partir de:
- Un inventario de los diagnósticos y saberes que hemos elaborado las mujeres desde la academia, desde el movimiento social de mujeres, desde los escenarios internacionales, en especial del Sistema de Derechos Humanos y la Paz, de Naciones Unidas.
- Una estrategia para trabajar en cada tema, en cada región, en cada sector social.
- Concursos para generar propuestas básicas, prioritarias y claras sobre los disensos.
- Un sistema de comunicación adecuado en lo relativo a de las agendas, logros y dificultades.
- Consolidar un movimiento de resistencia civil de mujeres, que logre crear:
- Acuerdos humanitarios sobre el respeto a la naturaleza, a la población no armada, a los recursos y bienes comunes. Que consagre el respeto a la libertad y a la vida.
- Solidaridad con los movimientos sociales que se manifiestan en contra de la desaparición forzada.
- Campañas contra la violación sexual y la violencia contra las mujeres.
- Acciones de apoyo al movimiento de objeción de conciencia, y al de los desplazados.
Violencia y conflicto armado
Ideas centrales
- El problema de la violencia y la guerra, en Colombia, no se limita al conflicto armado. Se presentan altos índices de violencia intrafamiliar, física y psicológica, que afectan principalmente a mujeres, niños y niñas. Este tipo de violencia ha sido legitimado, a través de la historia, por la cultura patriarcal predominante. La violencia también se manifiesta en la falta de opciones de vida para niños y niñas, los que terminan vinculados a los ejércitos de la guerra.
- La confrontación entre grupos armados, en muchos casos, se traduce también en abusos sexuales, como objetivo de guerra contra las mujeres combatientes y las de la sociedad civil, hecho que por lo general permanece invisible para las estadísticas generales de la guerra.
- Se dará la paz en el país cuando ésta se construya desde la dignificación de la vida, para lo cual es fundamental valorar la presencia de la mujer en todos los espacios en que ella actúa, empezando por el hogar.
- Las mujeres nos comprometemos a trabajar propuestas para lograr el país que necesitamos y soñamos, y nos preparamos para participar activamente en la discusión de las mesas de negociación.
Propuestas:
- Que el proyecto nacional de paz se extienda a la superación de la problemática de la violencia en todos los espacios, sin desestimar la violencia intrafamiliar.
- La paz no se logra solamente superando la violencia y el conflicto armado, sino generando, paralelamente, un proyecto de justicia social.
- El conflicto social y político involucra a las mujeres, por lo tanto éstas deben hacer parte de su solución. Ellas son las principales víctimas del desplazamiento, de la viudez y de los otros efectos perversos de la guerra.
- Se debe fomentar el respeto por los territorios, las autoridades indígenas y la convivencia pacífica de sus poblaciones.
- Es necesario fomentar el respeto al Derecho Internacional Humanitario y a los derechos humanos, con perspectiva de género, como marco de la construcción de proyectos de vida.
- Se requiere consagrar, en el DIH, la prohibición de la violación y de los abusos sexuales como componentes de la guerra.
Mecanismos:
Lograr la conformación de una comisión que permita la participación directa de las mujeres en la vigilancia de la aplicación de los acuerdos internacionales y nacionales, con respecto a la erradicación de la violencia.
Economía y mujeres
Ideas centrales:
- El modelo neoliberal trae consigo la agudización de la desigualdad social, lo que lleva al crecimiento de la violencia, afectando a las grandes mayorías de la población, en especial a la mujer. El Estado colombiano no garantiza a las mujeres los derechos mínimos en materia laboral y de seguridad social; un ejemplo claro de esta situación es el caso de las empleadas del servicio doméstico, quienes tienen un limitado acceso a las prestaciones sociales, en abierta desigualdad con las condiciones del resto de los trabajadores del país.
- Las personas de la tercera edad que no tienen acceso a una pensión se ven negativamente afectadas por esta carencia, al no tener cómo suplir sus necesidades básicas. Con mayor intensidad sufren las mujeres, quienes, por ser amas de casa, no poseen ninguna pensión. El escaso acceso a la educación y a la capacitación de la mujer colombiana, le reduce la posibilidad de obtener mejores condiciones de trabajo, y por lo tanto de ingresos suficientes. Además, existe una discriminación marcada por la edad, con una clara limitación de ingreso al trabajo después de los 35 años.
- En esencia: la desigualdad social constituye una de las principales condiciones generadoras de violencia, por lo tanto mientras no haya justicia social, no habrá paz perdurable.
Propuestas:
- Que no se incremente el presupuesto militar a costa del deterioro de la inversión social.
- Crear y fortalecer los subsidios para las mujeres cabeza de familia, madres solteras, mujeres de la tercera edad, desempleadas, madres comunitarias y desplazadas.
- Que la información en todos los temas, sociales y económicos, entre otros, tengan cifras desagregadas por sexo, para la asignación presupuestal.
- Que la sociedad identifique y construya modelos económicos fundamentados en los procesos culturales que privilegien el bienestar integral y humano, frente a la acumulación de capital.
Mecanismos:
- Destinar presupuestos significativos que hagan viables aquellos proyectos económicos que generen trabajo, en el marco de la conservación ambiental.
- Potenciar el desarrollo de propuestas alternativas al modelo económico dominante.
Cultura y pedagogía de paz
Ideas centrales:
- La situación de discriminación de la mujer, históricamente se manifiesta en cada cultura. Por esta razón es necesario destruir las relaciones patriarcales de masculinidad y feminidad, ligadas al proceso de la guerra, de la violencia y de la intolerancia. Esto, para generar una cultura de respeto por la dignidad.
- La mujer, desde la acción transformadora, propia de su condición, aportará al desarrollo de nuevas actitudes, a partir de la coherencia de su sentimiento y de su pensamiento.
- La mujer, ancestralmente, ha desarrollado una función educadora y, por tanto, tiene una responsabilidad crucial en la orientación de sus hijos y de su familia, hacia la paz. Es necesario generar espacios y condiciones que permitan el desarrollo de una cultura de respeto hacia la mujer, como hacia los demás miembros de la sociedad, resignificando sus funciones desde los espacios socializadores, como la familia, la comunidad, la escuela, etc.
- En Colombia, de cada tres personas analfabetas, dos son mujeres. Se debe reconsiderar la participación de éstas en espacios sociales, sin excluirlas por su condición.
- Para contrarrestar la cultura de la guerra, es condición indispensable fijar políticas que permitan la transformación de la sociedad, en su conjunto, y que factibilicen proyectos de vida comunitarios, consecuentes con la sociedad que se requiere construir.
- El movimiento social en Colombia muestra múltiples manifestaciones de reclamo de sus derechos. Sin embargo, se encuentra fragmentado, por lo cual hace falta articular un proyecto global, a partir de las diferencias y las diversidades. Por lo tanto, todos los sectores sociales debemos intensificar los esfuerzos por aportar, y, en nuestro caso, desde nuestra especial condición de mujeres, a la construcción de un proyecto nacional de paz.
Propuestas:
- Se hace un llamado a los compatriotas, para fortalecer la cultura de paz, la que debe ser construida desde la cotidianidad, lo cual implica una transformación que compromete a toda la sociedad. Se observan avances en el proceso pedagógico por la paz, en el que vienen caminando diferentes sectores, produciendo propuestas, como las nuestras, en modelos pedagógicos de género y de paz.
- Diseñar y ejecutar proyectos pedagógicos de paz para las comunidades que viven en los territorios de mayor conflicto, con temas como: valores, cosmovisión, DIH, derechos humanos, liderazgo por la paz, perspectiva de género.
- Implementar una reforma pedagógica que inscriba a los hombres y a las mujeres en una nueva cultura, donde el niño y la niña sean tratados con equidad, y que permita entender el problema como una lucha por mejorar la condición humana. Reforma que facilite el que la mujer se prepare para la vida, más que para la maternidad o que para ser esposa, sin pretender que ésta no pueda ser una alternativa de vida, mas no la única. Se busca que la mujer pueda asumir un compromiso con la vida, con la política, la cultura, la economía y la sociedad.
Mecanismos:
- Producir un proyecto de ley que establezca, en los distintos niveles de la educación formal, la perspectiva de género y de paz.
- Que esta segunda Asamblea defina acciones permanentes frente a los medios de comunicación, los que han tenido notoria responsabilidad en la manipulación de la información, convirtiendo la violencia en producto de consumo.
- Generar un proyecto articulador que potencie las experiencias locales y nacionales en pedagogía de paz, con equidad de género, desde lo cotidiano y familiar, hasta los diversos ámbitos macrosociales para la construcción de una cultura de paz, fundamentada en las diferentes expresiones de la diversidad nacional.
Disenso:
La comisión logró consenso en todas las propuestas presentadas. Sólo generaron disenso las propuestas relacionadas con el aborto:
- La relativa a la no legalización, se presentó así: "La Convención Interamericana de Derechos Humanos, en su artículo 14, establece que el Derecho a la Vida se garantiza desde la concepción. Por consiguiente, no es conveniente la legalización del aborto porque se estaría permitiendo la vulneración del derecho a la vida."
- La correspondiente a la legalización, fue del siguiente tenor: "Según cifras aportadas por la Defensora Delegada para la Mujer, la Niñez y la Tercera Edad, en la mayoría de los municipios del país el aborto es la primera y segunda causa de ingreso hospitalario. En los últimos años hay un creciente número de pacientes entre los 12 y 15 años. Por lo tanto se propone, como un derecho fundamental, que la mujer pueda decidir sobre si continuar o no con su embarazo. Es decir, se requiere la legalización del aborto en Colombia, teniendo en cuenta que en la actualidad las únicas mujeres que no tienen acceso a ello son las limitadas económicamente".
El consenso más radical en la comisión Mujer y Paz fue: ¡ no a la guerra !
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