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Bajo el terror paramilitar mas de cuarenta y cinco barrios de Barrancabermeja
Ante la complacencia del gobierno nacional, más de 45 barrios de Barranca se hallan bajo el control paramilitar; alrededor de 350 las familias han tenido que desplazarse forzadamente hacia otros lugares del país, perdiendo todos sus bienes a manos de las AUC. Continúan las muertes selectivas, las desapariciones forzadas, amenazas y robo de los bienes de sus pobladores y lideres sociales.
Barrancabermeja, la segunda ciudad del departamento de Santander y el eje de la región del Magdalena medio , continúa hoy bajo el asedio y el terror paramilitar que ya ha avanzado no solo en los barrios del nor y sur-oriente sino también a otras comunas del centro, norte y sur de la ciudad, haciendo presencia en más de cuarenta y cinco barrios, que bajo amenazas e intimidación, robo y secuestro de los bienes de los habitantes, se posicionan en la ciudad, sin que el gobierno nacional en cabeza del presidente Pastrana haya tomado medidas reales para contrarrestar la avanzada paramilitar.
Las medidas de corte eminentemente militar y de choque, hasta el momento no han dejado absolutamente ningún resultado positivo de la tan anunciada lucha antiparamilitar en Barranca y muy por el contrario, han permitido el avance mucho más rápido, de las AUC en los barrios.
Barrancabermeja, requería de un tratamiento especial, urgente e integral, que no solo combatiera a un grupo armado ilegal como las AUC, sino que mirara los problemas sociales del municipio y su área de influencia, con medidas a mediano y largo plazo, como inversión social en salud, educación, servicios públicos, deporte y cultura para los jóvenes; apoyo en las empresas petroquímicas, pesqueras y agrarias para la generación de empleo digno para sus pobladores; ataque frontal a la corrupción en la administración municipal que por años a dilatado los dineros de las transferencias de las regalías del petróleo y especialmente la plena vigencia de los derechos humanos de sus habitantes.
En este mes y medio, de febrero 1 a marzo 15, las principales situaciones que se han presentado en la ciudad y Barrancabermeja ha sido la creciente paramilitarización de la ciudad y con ella el desplazamiento de familias enteres, la desaparición forzada de líderes y las diversas formas de presión contra los pobladores y organizaciones sociales para subyugarlas. También, las marchas del No al Despeje, promovidas desde Asocipaz y los paramilitares que no quieren que se de una zona de encuentro para los diálogos con el Ejército de Liberación Nacional, ELN y finalmente, la puesta en marcha del operativo Bolivar en la región del Valle del Río Cimitarra, en el que 3 mil 500 hombres de una fuerza especial del ejército nacional, viene presionando, señalando y amenazando a los campesinos de la región, en una supuesta lucha antiparamilitar en la zona.
La avanzada paramilitar en Barranca
En Barrancabermeja, con el paso de los días, los paramilitares se fueron posicionando con la ayuda de la policía y el ejército de la ciudad y luego con el auspicio de la misma fuerza especial, enviada por Pastrana a Barranca después del Consejo de Seguridad del 10 de enero. De hecho, el proyecto paramilitar en la zona, continúa y Barranca no ha sido ajena a esta situación que se presenta con el apoyo logístico (tanquetas y patrullas en donde se transportan los paramilitares) de los organismos de seguridad del Estado.
Con el aumento del pie de fuerza a mediados del mes de enero, tanto de unidades militares y policiales en la ciudad, el accionar paramilitar al margen de la ley, no ha sido impedido por la fuerza pública sino muy por el contrario, ha quedado en la impunidad. Hechos como la puesta en libertad de paramilitares detenidos en flagrancia, como en el caso del hombre que amenazó, robó y coaccionó a los miembros de la Organización Femenina Popular y de Brigadas Internacionales de Paz, fue puesto en libertad 4 días después, el 1 de febrero pasado.
Según versiones de la policía de Barrancabermeja, 27 paramilitares han sido detenidos por ellos. Sin embargo, sería necesario investigar qué ha pasado con los detenidos y hacer un seguimiento a los procesos judiciales que supuestamente se llevan contra los miembros de las AUC que operan en Barranca y están a órdenes de la Fiscalía.
Pese a las denuncias de las organizaciones de derechos humanos en la ciudad, en muchas ocasiones durante todo este tiempo, la policía y el ejército nacional acantonados en la ciudad, han prestado ayuda a los paramilitares, no solo con apoyo logístico como ya se anotó, sino que ha ignorado todo el tiempo las denuncias de los pobladores que dicen con nombre propio y dirección, cuáles son las viviendas en lo que los paramilitares han desalojado a sus dueños y en la que miembros de las AUC viven. Las autoridades militares o de policía allanan éstas casas y en forma extraña nunca encuentran a los paramilitares.
En los casos en que la gente valientemente se ha dado a la tarea de denunciar a los paracos que se hacen pasar como miembros de las familias secuestrados por ellos, en las viviendas tomadas por las AUC, la policía a arrestado a un mínimo número de paramilitares que luego, dos o tres días después son dejados en libertad, poniendo en grave peligro, la vida de quienes los denunciaron.
Igualmente, cuando las guerrillas de las FARC y el ELN que aún operan en la ciudad de Barranca, especialmente en los barrios sur y nor-orientales, se han enfrentado contra los paramilitares, en un intento por detener su avanzada, normalmente la fuerza pública ha prestado su apoyo a los miembros de las AUC para combatir a la subversión, sin importar que en el fuego cruzado se halla la población civil.
Casos concretos, se presentaron en la última semana de febrero y en la primera de marzo, en las comunas 5, 6 y 7, cuando la población civil de éstos barrios fue obligada a convivir con las AUC y cuando se presentaron los enfrentamientos con la subversión, muchas familias quisieron salir de sus casas pero no se les permitió sacar nada. En los combates entre guerrillos y paramilitares, en tales comunas, éstos últimos recibieron el apoyo de la policía y el ejército, tanto que el 6 de marzo y ante la evidencia de los hechos, las AUC declararon ante medios de comunicación que "no hemos recibido apoyo de la policía y estamos preparados en Barrancabermeja para limpiar a la subversión que boletea, secuestra y asesina. Nosotros estamos aquí esperándolos. La gente que se ha ido de aquí es que tenía nexos con ellos y nosotros les perdonamos la vida. Si ha habido muertos pero todos guerrilleros".
La guerrilla pidió a los pobladores de los barrios tomados por los paramilitares, que abandonaran sus casas pues según ellos "no descartan la posibilidad de utilizar cilindros-bombas contra las casas en donde los paramilitares se hallan". Mientras tanto, las AUC, han tomado como base de operaciones muchas de las viviendas desalojadas por ellos y han tomado como escudos humanos a las familias consideradas auxiliadores de la subversión.
De hecho, estos sucesos han profundizado la crisis humanitaria que vive Barranca, escalonando los niveles de degradación del conflicto armado en la ciudad. A la fecha, son ya 138 muertes violentas provocadas por los paramilitares en el puerto petrolero, desde el 1 de enero a Marzo 14 del presente año, es decir que en el mes de febrero y los 14 días corridos del mes de marzo del presente año, han sido asesinadas selectivamente 72 personas de la población civil.
Hoy, alrededor de 45 barrios están en manos de los paramilitares, provocando hasta el momento el desplazamiento forzado intra–barrial como hacia fuera de Barranca, de alrededor de 350 familias. Muchas de las que se han quedado en los barrios paramilitarizados, han tenido que hacerlo, obligadas a convivir con los paras en sus propias viviendas, bajo amenazas de muerte o represalias contra sus familiares.
Son pocas las acciones e ineficaces, por parte de la policía de Barranca, para constatar las denuncias de las familias afectadas por el secuestro de casas y robo de sus bienes por parte de los paramilitares. La fuerza pública argumenta que los nulos resultados contra miembros de las AUC en dichas denuncias, se debe a que cuando ellos practican los allanamientos, la gente no les dice nada.
Esto para muchos, suena a disculpas pues es inaceptable que no se haga ningún seguimiento y que delante de los victimarios se pretenda que la gente intimidada, pueda dar declaraciones, máxime si la población sabe y conoce de los lazos de connivencia entre fuerza pública de barranca y paramilitares.
Entre los barrios que se hallan en dicha situación, se encuentran, los del sector nor-oriental: Comuna 5 en los barrios Miraflores, Simón Bolivar, Primero de Mayo, Alcázares, La Esperanza, Chapinero, Provivienda, Barrancabermeja y Tierradentro, El Progreso, Chicó, Las Torres, El Triunfo, Las Américas, desde diciembre 22 y 23 de 2000.
También en la comuna 6, los barrios Kennedy, Granjas, Eduba, Boston, Antonio Nariño, San Martín Y Rafael Rangel, cerca de la base militar "Los Comuneros", desde el pasado 6 de marzo.
En el norte, Comuna 3 en los Barrios: La Paz, Jerusalén, Belén, Ciudadela Pipatón, Internacional, Gaitán, (La Floresta, La libertad, 20 de Enero, Cobiba), desde enero 4 del presente año.
Sector sur-oriental, Comuna 7, en los barrios El Paraíso, Minas del Paraíso, Prado, Maria Eugenia, Campestre, Camping, Altos del Campestre, Divino Niño, 16 de Marzo y Vereda la Independencia, a partir del 20 de enero del presente año y los barrios 9 de Abril, Villarelys sectores I, II y III y Pablo Acuña, desde el 26 y 27 de enero pasado.
Sector del río en el centro de la ciudad, Comuna 1: Barrios La Victoria, David Núñez, Las Playas, Arenal, el Dorado, Cardales, La Rampa, La Campana, desde mediados de febrero pasado.
En el Sur, Comuna 4 : Barrios Cincuentenario, limonar, Los Naranjos, Los Almendros, El Castillo (Cerro), El Palmar, Los Lagos, Buenavista, también desde mediados de febrero.
Además de que el paramilitarismo se ha tomado el 21 por ciento de los barrios de la ciudad (aproximadamente Barranca tiene 214 barrios), las organizaciones sociales han sido conminadas por éstos a que les entreguen sus bienes y se marchen de la ciudad, es el caso de la Corporación Mujer, Familia y Comunidad y del Comedor de la Casa de la Mujer al sur-oriente, que pertenece al la Organización Femenina Popular, en los primeros días del mes de febrero. Además, los defensores de derechos humanos han sido obligados a salir de la ciudad, a la población civil la han tildado de auxiliadores de la guerrilla y bajo ese pretexto los han asesinado, desplazado y robado sus bienes.
El paramilitarismo igualmente, no ha respetado a la comunidad internacional que con su presencia y buenos oficios ha adelantado una labor de acompañamiento y protección a líderes, organizaciones sociales y defensores de derechos humanos.
El hecho más concreto se presentó el 8 de Febrero a las 7 y 45 de la mañana en la sede de la Casa de la Mujer de la OFP en el barrio Prado Campestre al sur-oriente de la ciudad cuando dos de los hombres de las AUC, ingresaron a la sede violentamente arrebatándoles los celulares a una de las directivas de la OFP y a uno de los integrantes de Brigadas Internacionales de Paz, Lars Helmerson, a quien además le quitaron sus papeles, entre ellos, su visa y declarándolos objetivo militar.
Otro hecho que viene preocupando a los defensores de derechos humanos de la ciudad y que se está presentando desde finales del mes de febrero, es la desaparición forzada de personas, especialmente contra dirigentes estudiantiles, agrarios, comunales o que han pertenecido o pertenecen a la Unión Patriótica y el Partido Comunista de Colombia, por parte de los paramilitares, en los sectores controlados por ellos.
Lo más grave, es que los familiares de dichas personas han sido amenazadas por los paracos, que si denuncian, ellos tomarán represalias contra otros familiares. Sin embargo, hasta la fecha se conoce de 5 o 6 casos. A ciencia cierta se sabe de la desaparición de Gregorio López, ocurrida el pasado 13 de marzo en el barrio El progreso, al nor-oriente del puerto petrolero, quien además de ser socio de CREDHOS, es estudiante de la Universidad de la Paz e integrante del movimiento estudiantil de Barrancabermeja. A la fecha no se tienen indicios del paradero de Gregorio.
También fue desaparecido el 15 de marzo a las 9 de la mañana, el pescador y agricultor, Luis Eusebio Vega, de 60 años de edad, habitante del barrio Arenal y quien en el momento del hecho se encontraba en el sitio conocido como el Puerto de las Ramplas, en el centro de la ciudad, lugar donde se comercializa el pescado de toda la región. Cabe anotar, que Luis Eusebio es miembro de la Unión Patriótica y había sido desplazado forzadamente del bajo Simacota hacia Barrancabermeja hace apenas un año, por acción del paramilitarismo.
Marchas del No al Despeje presionadas por los paras
De otro lado, alrededor de dos mil campesinos de los municipios de Cantagallo y San Pablo en el sur del departamento de Bolivar, bloquearon el viernes 15 de febrero, la troncal del Magdalena Medio, a la altura del sitio conocido como la Lizama en el departamento de Santander, así como la vía transversal que une a Barrancabermeja con Bucaramanga en protesta por el posible anuncio de una zona de Encuentro con el ELN.
Las protestas y bloqueos de vías fueron presionadas desde Asocipaz y por parte de los paramilitares, quienes también obligaron a los pobladores de las Comuna 7 y 4 de la ciudad de Barrancabermeja, actualmente bajo el dominio de las AUC, para que salieran a apoyar las marchas y bloqueos del No al Despeje, bajo amenazas.
Según versión del sacerdote jesuita, Francisco de Roux, director del Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio, PDPMM, quien dijo que "los líderes de nuestras comunas están siendo presionados para obligarlos a sacar a la calle a la gente, están siendo obligados a firmar documentos. El mensaje es que si no firman estos documentos y si no salen a la calle, son guerrilleros. Eso es falso, quien obra según su conciencia es simplemente un hombre que hace valer su dignidad".
Más adelante aseguró que "es muy importante que los barranqueños mantengamos una mente serena. Los pobladores de esta ciudad somos gente de paz y por eso somos también gente que quiere conservar su dignidad y la de todos. Barrancabermeja no se puede dejar manipular ni presionar de nadie y no tiene por qué verse sometida a las armas de nadie. Las armas sobran".
Operativo Bolívar, persecución contra campesinos
En la zona rural del Magdalena Medio, especialmente en el Valle del Río Cimitarra y Sur de Bolivar, se desarrolla desde el 5 de Febrero, un operativo por parte del ejército Nacional, que supuestamente se adelanta contra el paramilitarismo en la zona. Sin embargo, los campesinos han denunciado que dicho operativo solo los ha perseguido a ellos, acusándolos de guerrilleros y amenazándolos, como en el caso de todos los miembros de la Junta Directiva de la Asociación del valle del Río Cimitarra, quienes han sido hostigados y amenazados por soldados y comandante del operativo en varias ocasiones.
Según los campesinos, las fuerzas que adelantan estos operativos, no han perseguido a ningún miembros de los grupos paramilitares que tienen retenes fijos en la zona y que les siguen robando las mercancías de sus cooperativas.
Bogotá D.C., Marzo 15 de 2001.
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