La paranoia de la guerra
El día 15 de agosto de 2000, 6 niños con edades entre los 8 y 13 años estudiantes de la escuela de la vereda la "La Pica" del municipio de Pueblo Rico Antioquia fueron muertos a bala y otros 4 y la profesora se encuentran heridos. Los niños, 60 en total, habían salido de caminata
acompañados además por algunos padres de familia. Al poco tiempo de su salida, fueron sorprendidos por ráfagas de balas que cobraron la vida de unos y heridas a otros tantos.
Según las primeras versiones oficiales a cargo del comandante de la Cuarta Brigada, General Eduardo Herrera Verbel, los niños fueron víctimas de fuego cruzado entre guerrilleros y el ejército, cuando los primeros los utilizaron como escudos humanos. Según la comunidad, es decir, la versión no oficial, la de los pobladores y familiares de las víctimas, allí no hubo enfrentamientos sino que fueron sorprendidos por las balas disparadas por soldados del ejercito colombiano cuando apenas llevaban unos 15 minutos de recorrido.
¿Quién tiene la razón? Las investigaciones exhaustivas de las autoridades competentes tienen la última palabra. Mientras tanto el dolor de las muertes inocentes enluta los humildes hogares campesinos de esta vereda del municipio de Pueblo Rico.
Una vez más la población civil es víctima de la paranoia de los
guerreros. Una vez más, la lógica de las armas impone sus propias versiones y verdades irrefutables. Así viene siendo en todas partes. Todos los combatientes se deshacen en argumentos para tomarse a sangre y fuego poblaciones indefensas, para explotar cilindros de gas, para establecer penas de muerte a personas civiles que consideran auxiliadores del bando enemigo, para bombardear poblaciones inermes porque de seguro allí se camuflan los del otro bando,
para desaparecer, para secuestrar. En el territorio colombiano todos los combatientes
victimizan con sus errores a la población civil que dicen defender y violan sus
Derechos.
Como iniciativas de paz de la sociedad civil, repudiamos el asesinato del LUIS FERNANDO RINCÓN LÓPEZ ex-alcalde de Aguachica (César), conocido por su incansable labor a favor de la paz, de igual manera rechazamos el cerco militar que las Farc han tendido sobre el municipio de San Rafael en el Oriente Antioqueño donde se han quemado más de 60 vehículos y causado la muerte de varios civiles.
Desde la Asamblea Permanente por la Paz seguimos insistiendo en que la fuerza de la razón se imponga frente a la razón de los armados. Por lo tanto, llamamos a todos los grupos, oficiales y no oficiales para que asuman en serio un cese del fuego y el inicio del proceso de reconstrucción de nuestro país y a reconocer desde un punto de vista ético de la guerra (si de ello se puede hablar), sus errores militares.
De la misma manera, invitamos a los medios de comunicación a que asuman su papel de ser informadores de la verdad sin falsearla ni contribuir con manipulaciones a fortalecer la guerra.
Medellín, agosto 17 de 2000
ASAMBLEA PERMANENTE POR LA PAZ - ANTIOQUIA - MESA DE TRABAJO POR LA VIDA.
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