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Bogotá, enero 17 de 2002
La Asamblea Permanente de la Sociedad Civil, ante las
dificultades por las que atraviesa el proceso de paz
manifiesta a la opinión nacional e internacional.
- Apoyamos entusiasta y decididamente las gestiones de
buena voluntad, facilitación y acercamiento emprendidos
por las Naciones Unidas con el apoyo de los 10 países
amigos del proceso de paz, de Monseñor Alberto Giraldo y
el Señor Nuncio Apostólico Beniamino Stella, para la
reanudación de los diálogos entre el Gobierno y la Farc.
- En tal sentido, consideramos que la gestión de
facilitación emprendida por Naciones Unidas y los Países
Amigos ha demostrado la necesidad de llevar el proceso
hacia una fase de mediación internacional liderada por
ellos. Dicha mediación debe contar con capacidad de
verificación para que el proceso avance.
Contrasta con esta actitud, la asumida por el gobierno de
Estados Unidos que no contribuye a la solución política
anhelada por los colombianos y colombianas. Nos preocupan
sus voces y las medidas a favor del incremento de la ayuda
y salida militar.
- En la búsqueda de fortalecer la salida negociada,
estimamos conveniente que ha llegado el momento de que las
partes acepten una mayor participación de los distintos
sectores de la Sociedad Civil en las decisiones del
proceso de diálogo y negociación, a fin de dinamizar la
discusión de los grandes temas que hacen parte de la
agenda.
- Ha quedado demostrado que la búsqueda de salidas
políticas negociadas al conflicto armado y social que vive
Colombia es viable en el marco de un cese al fuego y de
hostilidades; por lo tanto, la Asamblea por la Paz
considera que el camino para la obtención de dicho cese
puede conseguirse a través de una tregua bilateral, en el
transcurso de la cual las partes, de cara a la sociedad
civil y a la comunidad internacional, se comprometan a
discutir prioritariamente los agudos y estructurales
problemas sociales, económicos, políticos y culturales y
negociar soluciones que lleven a una paz duradera con
justicia social.
Entendemos la paz como la respuesta a los problemas mas
sentidos de la mayoría de los colombianos y colombianas,
tales como: el trabajo, la salud, la seguridad social, la
vivienda y educación, entre otros.
- Insistimos en que la solución al conflicto armado
colombiano pasa por la unidad de los procesos del E.L.N.
y las FARC con el gobierno.
- La Asamblea hace suya su preocupación por la suerte que
pueda correr la población civil ante nuevos reveses del
proceso de negociación y exige el respeto y acatamiento de
las normas del derecho Internacional Humanitario. De igual
modo, insta al Gobierno a emprender todas las gestiones
que sean necesarias para proteger a los activistas de los
movimientos de paz y de Derechos Humanos, víctimas de
intimidaciones por parte de sectores contrarios a la
solución negociada.
- Hacemos un llamado a la Fuerza Pública para que
continúen acatando el principio constitucional según el
cual los estamentos militares están subordinados al Poder
Civil.
- La Asamblea por la Paz expresa su extrañeza por la
ausencia de referencias en el discurso presidencial del
lunes 14 de enero a las amenazas proferidas por el señor
Carlos Castaño en el sentido de ingresar a la zona de
distensión una vez las Farc-Ep se hubiesen retirado del
área. Esa actitud desafiante debió, suscitar el rechazo
del presidente Andrés Pastrana, obligado por la
Constitución y las leyes a combatir a los grupos
paramilitares.
- Finalmente, la Asamblea por la Paz invita a los medios
de comunicación, la academia y las organizaciones sociales
que hacen parte del movimiento social por la paz a
adelantar un gran debate nacional sobre la necesidad de
construir un auténtico periodismo por la paz con justicia
social.
Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz
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