Respeto a la vida de la población civil

Bogotá D.C., abril 9 de 2002. La Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz condena los atentados que se han presentado en Villavicencio, Sibaté y Bogotá, durante los últimos días. Son hechos que han afectado a la población civil que no está involucrada en el conflicto armado, entre ellos a menores de edad, y generan pánico entre toda la población.

De igual manera condenamos el asesinato de Diofanor Sierra del instructor de danzas de la Organización Femenina Popular (OFP) de Barrancabermeja, ocurrido en la noche del 8 de Abril, cuando llegaba a su residencia. Este hecho se suma a los asesinatos y secuestros de dirigentes de la USO, ocurridos en los últimos meses y que muestran la vulnerabilidad de todos los activistas de derechos humanos y sindicalistas de ese puerto petrolero.

Seguiremos insistiendo que lo mejor para Colombia es el diálogo y la solución política. Los hechos de violencia y las medidas de guerra, solo generarán más violencia y alejarán mucho más la posibilidad de unos acuerdos de paz. Estamos entrando en un espiral de degradación, donde el respeto por la vida humana se pierde totalmente, olvidándose que, incluso, hasta asuntos tan horribles como la guerra tienen sus limites.

Llamamos a todas las partes involucradas en esta lógica guerrerista, Estado, guerrilla y paramilitares, a que se comprometan como mínimo a respetar la vida de las personas que no están involucradas en este conflicto irracional.

Invitamos a todos las colombianas y colombianos, que estamos seguros en su gran mayoría están por la paz, a que nos acompañen en el Congreso Nacional de Paz y País, que realizaremos durante los días 9, 10 y 11 de Mayo en la ciudad de Bogotá.

Aunque ahora parezca un sueño inalcanzable, estamos convencidos que solo insistiendo en la negociación política podremos alcanzar una paz con justicia social y salir de esta horrible pesadilla que cumple más de cincuenta años.

 
   
       

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