Audiencia de Paz para las Mujeres

San Vicente del Caguán, junio 25 del 2000

 

Asamblea de Mujeres por la Paz con Justicia Social, contra la Impunidad y por la Vida

En el empeño de aportar, participar y ser protagonistas en igualdad de condiciones con los demás sectores sociales en los procesos de paz, la "Asamblea de Mujeres por la Paz con Justicia Social, Contra la Impunidad y por la Vida" ha avanzado en reflexiones y propuestas que reflejan el acumulado histórico de un proceso en construcción. Desde el pasado 8 de marzo de 1999 en un acto histórico de unidad de género en el ámbito nacional, logramos por primera vez en nuestro país, confluir más de un millar de mujeres en representación de las diversas organizaciones provenientes de los más alejados rincones de Colombia, acogiendo la convocatoria lanzada por 200 organizaciones nacionales, regionales y locales, movidas por la utopía de construir la paz, la justicia, la soberanía y el bienestar para nuestras gentes.

Hoy, desde la diversidad de las mujeres hemos venido dando un debate político en torno a la gravedad de la situación política, económica, social y cultural, del conflicto social y armado. La profunda crisis en que se hunde el país como consecuencia de la aplicación del modelo neoliberal y el plan de ajuste tomado de los recetarios del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, descarga su peso exclusivamente en los trabajadores y en los sectores populares. En esta situación, las mujeres somos las más afectadas.

En la lucha por una salida democrática y popular de la crisis que vaya a las raíces de los males que afectan el país, agrupamos nuestras propuestas en tres bloques: 1. Sobre el régimen político y negociaciones de paz, 2. Sobre el Modelo de Desarrollo socioeconómico y 3. Sobre los derechos económicos y políticos de la mujer.

I. Régimen politico y negociaciones de paz

La solución política y negociada del conflicto social y armado, debe contar con la participación decisoria en las mesas de negociación de la Asamblea de Mujeres al lado de los demás movimientos sociales. La búsqueda de un acuerdo de paz debe concentrarse en la erradicación de las causas políticas, económicas y culturales del conflicto, que desgarran al país.

La Asamblea de Mujeres adhiere a las agendas de trabajo para las negociaciones sobre el conflicto social y armado, a saber, la suscrita en el Caguán entre el gobierno y las FARC-EP; la del la Convención Nacional propuesta entre el ELN y la Sociedad Civil, la de la Asamblea de la Sociedad Civil por la Paz, los 41 puntos enarbolados por el Movimiento social, sindical y popular, en el Paro del 31 de Agosto de 1999, la propuesta de reforma agraria integral de las organizaciones campesinas.

Exigimos el inmediato cumplimiento de los acuerdos pactados por el gobierno con las marchas campesinas del Cauca, del Putumayo y del Exodo del Magdalena Medio y protección para la vida de sus dirigentes perseguidos por la barbarie paramilitar.

Invitamos a desarrollar un trabajo conjunto y solidario para impregnar dichas agendas de una perspectiva de género y de otras dimensiones que son fuente de discriminación e injusticia en nuestro país. Las mujeres participaremos en las mesas de negociación asistidas por el derecho de ser más de la mitad de la población y las más golpeadas por el sistema capitalista opresivo y oprobioso.

Exigimos la tipificación del desplazamiento forzado y demás crímenes de lesa humanidad mediante el establecimiento de una Comisión de la Verdad que investigue los hechos, exigiendo medidas de prevención y castigo a los autores intelectuales y materiales. Reclamamos una política estatal de atención integral para la población desplazada por causas de la guerra y creación de condiciones para su retorno y reubicación adecuadas y seguras.

II. Modelo de desarrollo económico y social

Estamos por un Juicio Político al modelo neoliberal ya que impide el desarrollo autónomo y el bienestar de los colombianos. Esto es una condición para implantar un modelo de desarrollo democrático que permita recuperar de la soberanía nacional y una vida digna para todos y todas.

Declarar la moratoria de la deuda pública externa e interna por diez años, mientras que se logran crear las condiciones para salir de la profunda recesión económica en que vivimos, para recuperar la producción nacional y generar empleo digno y productivo, justamente remunerado, así como elevar la calidad de vida de toda la población.

Reversar la política de asfixia y quiebra del aparato productivo nacional, principalmente de las pequeñas y medianas empresas, lo que causa un incremento en el desempleo, el deterioro salarial y la precariedad en la calidad de vida de las colombianas y los colombianos. Cambiar la política social regresiva expresada en el desmonte de la financiación de las instituciones oficiales de educación, salud y servicios públicos, así como el desmantelamiento de las entidades estatales de vivienda popular.

Las mujeres populares estamos por que los servicios públicos readquieran la función social constitucional que se les quitó al ser privatizados, como el agua, la luz, el teléfono y el gas, así como aquellos en proceso de desmonte como la educación, la salud, la seguridad social y la vivienda entre otros. Exigimos que se cumpla con el precepto constitucional del Estado Social de Derecho el cual dice que el Estado garantizará la satisfacción de las necesidades básicas y los derechos fundamentales a todos sus asociados, en este caso el pueblo colombiano.

Nos oponemos a las Reformas Tributarias que amplían y elevan los impuestos a los pobres, mientras que a los ricos les disminuyen el monto y la base tributaria sobre la renta de sus grande fortunas. Así mismo se descarga de manera inclemente impuestos agravando las actividades productivas, aplicando el IVA a todos los productos agrícolas elaborados, como la carne, los lácteos, comunicaciones, servicios públicos y recreación.

Demandamos planes de desarrollo para la producción agrícola nacional que garanticen la seguridad alimentaria en el campo y la ciudad, que supriman las causas de la migración por hambre o violencia, planes construidos sobre nuestros valores e identidades nacionales, regionales, culturales, étnicas y de género social.

Apoyamos el proyecto de reforma agraria presentado por las organizaciones campesinas, en particular sobre el derecho de los trabajadores(as) del campo a recibir la titulación de los predios de labor, con el ciento por ciento de subsidio estatal. Así mismo la necesidad de recuperar la renta agraria expropiada por los terratenientes y banqueros, hoy sujeta a la especulación y el parasitismo, para colocarla al servicio democrático del renacimiento del agro y sus labriegos(as).

Que los corruptos, narcotraficantes y defraudadores del Estado tanto públicos como privados sean condenados y penalizados ejemplarmente, así mismo que sus bienes mal habidos sean confiscados y puestos al servicio del desarrollo nacional. Qué todo el dinero del Plan Colombia sirva para el desarrollo sostenible y sustentable y no para destruir los ecosistemas y para las armas.

III. Derechos políticos de la mujer

Exigimos la creación de una circunscripción especial electoral para las mujeres, mediante la cual podamos comenzar a recuperar los espacios y derechos sociales y políticos que históricamente se nos han negado, por el sólo hecho de ser mujeres. Que la ley de cuotas en las estructuras del poder y de la administración pública, sea una realidad para las mujeres en Colombia, de tal manera que tengamos acceso a las instancias de decisión, local, regional y nacional.

Derecho a la memoria histórica de las mujeres mediante la creación de una Plaza Pública en la que se rememore y destaque la obra de las mujeres que han dado su vida por la libertad y el avance de la conciencia social, que sea a la vez un espacio donde las mujeres puedan expresarse en todas las formas desde la pintura, la poesía, la literatura, hasta espacios para hacer política pasando por la educación, la ciencia, la cultura y demás ámbitos donde están las mujeres.

Las mujeres estamos por una educación no sexista y democrática accesible a todas las mujeres del campo y la ciudad con horarios y programas flexibles.

Demandamos la socialización de los servicios domésticos privados, que obligan a la mujer a realizar de forma gratuita un enorme trabajo en su hogar, a favor del gran capital, mediante la creación y financiación de restaurantes, lavanderías comunitarias y guarderías gratuitas en condiciones dignas para todos los niños del país. Así mismo exigimos una distribución equitativa de los oficios del hogar.

La feminización de la pobreza constituye una afrenta a la dignidad del ser humano, ya que afecta de manera permanente los derechos humanos, civiles, políticos, sociales, económicos y culturales de las mujeres, ya que de cada 100 colombianas, 52 se encuentran en estado de miseria. En el campo el número de pobres sobre pasa los 7 millones, más dos millones de desplazados, en su mayoría mujeres cabeza de hogar, niños y ancianos. PAZ CON JUSTICIA SOCIAL ES EL SUEÑO Y LA ESPERANZA DE LAS MUJERES COLOMBIANAS.

 
   
       

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