Educación, perspectiva de género y empleo
" Las naciones marchan hacía su grandeza
con el mismo paso con que marcha la educación".
Simón Bolívar
Introducción:
En la situación actual de Colombia, los derechos económicos, sociales y culturales que se encuentran consagrados en la Constitución, son letra muerta para la mayor parte de la población, ya que se quedan en el papel y en las palabras demagógicas de los gobernantes de turno. Las Instituciones Públicas, incluidas las de carácter social, están siendo desmontadas y progresivamente privatizadas, en la lógica neoliberal de utilidad y competitividad comercial, fruto de la orientación de este modelo económico capitalista dependiente y decadente y dentro de la lógica global de reducción de la responsabilidad del Estado en todas las áreas.
Así las cosas, la salud y la educación se han convertido en una mercancía más y la respuesta a los sectores más empobrecidos se reducen asignarles subsidios a la demanda para que entren al mercado. Gran parte de la población, por no llenar, tan siquiera los requisitos de "miseria absoluta, no puede acceder a estos subsidios y queda completamente abandonada por la política social
Por tanto, se ha incrementado la discriminación en todos los aspectos: socioeconómicos, sexuales étnicos, por edad, etc, ya que los avances logrados, mediante la lucha popular, en años anteriores, muestran un grave retroceso a partir de 1.998, afectando a los sectores más pobres de la población, dentro de los cuales se destacan las mujeres, las minorias étnicas, los jóvenes, los ancianos y los discapacitados frente a los cuales el abandono estatal es más evidente.
Problemática educativa con perspectiva de género
El sector educativo tiene un papel en la construcción de valores, actitudes y comportamientos así como en la construcción de las identidades femeninas y masculinas, para las relaciones interpersonales, en el fomento de la creatividad, para la inserción laboral y para el desarrollo económico, cultural y social de un país.
En los educandos
Por la incapacidad de los gobernantes y dirigentes empresariales del país para dinamizar y proyectar la productividad de las personas semicalificadas, calificadas y supercalificadas de Colombia, ha hecho carrera la teoría de que la inversión en educación constituye un gasto improductivo, con lo que los colombianos acabamos, en un alto grado, de los propios esfuerzos y con una relación muy distorsionada dependiendo frente al conocimiento, acumulado de la humanidad, lo cual ha conducido a un entramado social débil, baja capacidad productiva, escaso civismo y una creatividad deformada
Con respecto al analfabetismo se han reducido las tasas para el total de la población, siendo que para 1995 era del 8%. Actualmente el analfabetismo se ubica en un 17,1% en el sector rural y en 4,6% en el urbano, siendo mayores las tasas de analfabetismo en las mujeres campesinas.
Para la atención en el nivel pre- escolar, el gobierno ha establecido la modalidad de Hogares Comunitarios, delegando en las mujeres más pobres de la sociedad la gran responsabilidad de educar a los menores de 6 años, rehuyendo sus responsabilidades de apoyo logístico, dotación de recursos físicos, humanos de capacitación y materiales, sobre-explotando el trabajo de estas mujeres al remunerables con medio salario mínimo mensual y reprimiéndolas cuando reclaman el sagrado derecho a la organización gremial y la protesta. De esta manera, el gobierno y el estado, están sacrificando y tergiversando el desarrollo integral de niños y niñas pobres, relegándolos a un mayor marginamiento.
Aunque la posibilidad de acceso a la educación primaria y secundaria es semejante para niños y niñas, la deserción y repitencia, en la primaria, es mayor para los niños que para las niñas. Sin embargo, para las edades entre 15 y 24 años, más del 18% de las jóvenes tienen que abandonar la escuela por razones del rol femenino, el embarazo, el matrimonio y el cuidado de otros niños y personas de la tercera edad; además, el 41% de toda la población escolar en Colombia deserta de la escuela en la primaria por razones asociadas a la pobreza y marginalidad.
La escuela continua siendo uno de los espacios de socialización en los que se reproducen las inequidades de género; en los textos escolares, en las interacciones con la maestra y el maestro y en el currículo, tanto explícito como oculto, probocando que las niñas, que inicialmente tienen los mayores logros académicos al finalizar el bachillerato presenten los resultados más bajos así:
Al finalizar las pruebas del ICFES se puede observar que el puntaje general es mayor para los hombres que para las mujeres, siendo la diferencia más alta en el área de matemáticas y la más baja en el área de lenguaje
La matrícula femenina, en la educación superior, ha aumentado considerablemente en las últimas décadas, llegando a un 52,2% en el año de 1.996. A pesar del ingreso masivo de las mujeres a la Universidad y a carreras consideradas tradicionalmente como masculinas, todavía se presenta una escogencia tradicional de los programas universitarios, tanto por hombres como por mujeres, siendo estas proclives a carreras vinculadas con el rol femenino (Enfermería, Pedagogía, etc) y en las áreas social y de servicios. De todas maneras, dadas las excluyentes estructuras sociales Colombianas, solo un poco más del 4% de las mujeres acceden a la Universidad, situación que no es muy diferente para los hombres de nuestro país.
Aunque las mujeres han logrado cuantitativamente, un nivel educativo similar al de los hombres, y en algunos caso mayor, cualitativamente se presentan grandes problemas que repercuten negativamente en le desarrollo integral de las capacidades, interés y potencialidades de las niñas, jóvenes y mujeres y aunque la solución no esta solamente en el sector educativo, puesto que las inequidades para las mujeres, constituyen un problema de tipo estructural, ese sí le corresponde al sistema educativo nacional promover la construcción de otros valores y remover estereotipos y creencias desfavorables a la mujer, muy arraigado socialmente, hasta lograr una sociedad más equitativa para los hombres y las mujeres.
De los docentes:
La situación de los educadores Colombianos, maestros o profesores de todos los niveles de la educación pública y privada es lamentable por decir lo menos, debido a la acelerada pérdida de todos los derechos laborales y al deterioro de su imagen social, producto de la negación y represión de los sucesivos gobiernos a su lucha organizada. Esta situación los ha colocada en condiciones cada vez más precarias de posición social, al tener que laborar a destajo -ó, lo que es lo mismo, con contrato a término fijo - para poder completar los mínimos de supervivencia acorde con su rol social, capacitarse por cuenta propia, padecer el retraso en el pago de salarios y resistir los embates de un sistema que los desprecia al subestimar su labor profesional.
Propuestas
El estado de la nueva Colombia debe mantener constitucionalmente y cumplir con el mandato de dar acceso a una educación de calidad a toda población Colombiana, en todas las etapas de la vida - gratuita hasta el nivel de educación media- desde el seno materno (bienestar de la madre y estimulación temprana), hasta la tercera edad.
Consecuentemente, atender las necesidades educativas de todas las edades de la población, conduce a generar una demanda muy grande de educadores altamente calificados y capacitados, e igualmente a que todo aquel que sepa algún arte u oficio, puede desempeñarse como instructor. Esta situación es similar para todos los servicios básicos que tienden a la satisfacción de las necesidades fundamentales del ser humano, tales como la salud, la vivienda, la recreación, la justicia y la seguridad social.
Por otra parte, al sector educativo le corresponde gestar, desde los primeros niveles de la enseñanza, un cambio cultural que tienda hacía la revaloración de lo femenino, la visibilización y el reconocimiento del aporte de las mujeres al desarrollo, la responsabilidad compartida de los roles en el espacio doméstico y la distribución equitativa de los espacios de poder, la construcción de relaciones democráticas entre hombres y mujeres y el fomento del logro académico en las niñas y jóvenes, para lo cual se hace necesario elaborar planes de estudio, libros de texto y materiales didácticos libres de estereotipos basados en el género para todos los niveles de enseñanza. Dentro de la promoción activa de una cultura de paz, los medios de comunicación deben mostrar a la mujer en todo su potencial creador y no en roles subordinados, estereotipados y ofensivos de su dignidad humana.
Las mujeres del pueblo, consideramos que para enrutarnos como país y conformar una nación pacífica, próspera y verdaderamente democrática debemos comprometernos seriamente en cambiar nuestra relación con la educación, poniéndola al servicio del desarrollo económico, social y ético de nuestra población, partiendo de la base de que no hay inversión que dé mayores rendimientos tangibles e intangibles en el corto, mediano y largo plazos que la educación. Para ello los escasos recursos del país deben orientarse prioritariamente a este servicio, antes que a la represión interna o a saciar las arcas imperiales.
El Estado debe saldar la deuda histórica con las mujeres, los jóvenes y los niños que han sacrificado desgarradoramente su bienestar frente a una guerra que consume todos los recursos del país, en el aumento de víctimas fatales y no fatales.
ˇQUEREMOS PAZ CON JUSTICIA SOCIAL Y EN DEMOCRACIA POLITICA!
ˇVIVA LA AUDIENCIA DE PAZ PARA LAS MUJERES!
ˇVIVA LA NUEVA COLOMBIA SIN EL PATRIARCADO Y SIN EL MACHISMO QUE AHORA NOS OPRIME!
MOVIMIENTO POPULAR DE MUJERES
Carmenza Zuluaga
María Clara Plata Adarme
|