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SectoresMás desplazados en Montes de MaríaLa población civil sigue desprotegida. El gobierno no ofrece ninguna solución a los 71.000 desplazadosLa situación de violencia es cada vez más crítica en el departamento de Bolívar, dejando más víctimas y afectando a la población civil . Algunos hechos relacionados con el actuar de la subversión y el paramilitarismo, así como la crisis de gobernabilidad y los crecientes vacíos del Estado, han no solo agravado, sino además modificado el mapa de la confrontación armada en la región.. Es inminente el aumento de los actores armados y las consiguientes disputas por el dominio militar y político por el territorio de Montes de María, conocido como el corazón agrícola del Bolívar Grande, zona hermosa, rica y estratégica. La consolidación de un proyecto de las autodefensas en la zona Sur y Centro del Departamento de Bolívar, lo cual lo evidenciamos en las masacres sucesivas de: Las Palmas, Bajo Grande, Canaletal, La Sierrita, El Salado y Manpujan. Todas ellas fueron víctimas de una "muerte anunciada". Cuando la comisión humanitaria llegó al Salado, donde la masacre había dejado 33 muertos y 2000 desplazados, públicamente se hablaba de la nueva incursión paramilitar por el municipio de San Juan y María la Baja. Además, los paramilitares vienen ejerciendo dominio y presencia en un amplio sector de los Montes de María, donde algunas organizaciones han empezado a reconocerlos como la legitima autoridad, al punto de pedirles moderación en su trato para con la población civil. De la confrontación armada en el monte se ha pasado a la guerra de grafitis en las calles. Hay municipios en el departamento, donde se combate diariamente, como en el Carmen de Bolívar. Sus calles principales son testigos de los mensajes que se cruzan entre sí la guerrilla y los paramilitares, como también de los asesinatos selectivos, desapariciones forzadas y violaciones de los derechos más elementales, ante la impotencia de la sociedad civil y de una fuerza del orden, que al parecer ha perdido el dominio de la situación.
La guerra en los Montes de María ha entrado en un proceso de degradación creciente. De las 33 personas masacradas en el Salado, 8 eran mujeres, entre niñas, jóvenes, adultas y de las 12 en Manpuján, estaba una mujer desaparecida con un menor de 2 años. Las mujeres del salado fueron brutalmente violadas antes de su muerte. Por su parte la guerrilla incrementa sus acciones de guerra, terrorismo e intimidación política. En los Montes de María han expandido su pie de fuerza. Allí encontramos la presencia de los frentes 35 y 37 de las FARC, ELN, EPL y ERP, cohesionados en el Bloque Caribe. Es importante anotar que desde hace varias décadas la tierra, en los Montes de María, estaba concentrada en manos de pocas familias, encabezadas por los Méndez y Frieri. Luego llegó la época de las tomas o recuperación de tierras, donde la ANUC, Sincelejo, ocupó papel importante, En comparación con otras zonas, los pequeños propietarios y campesinos sin tierra lograron organizarse. Pero el hecho de haber prevalecido un modelo económico neoliberal, injusto y excluyente, ha agravado la crisis agraria y ha favorecido la expulsión de los pequeños propietarios y campesinos sin tierras, pero estos en su desbandada y desarraigo conservan algo de esa semilla organizativa. A todo lo anterior se suma la aguda crisis de gobernabilidad. El Estado ha estado ausente en la Región. En el Departamento sólo existe una gran deuda fiscal, corrupción, malas inversiones, desajustes administrativos. El clientelismo ha sido el comején que ha corrido la auténtica participación democrática. Al no existir la autoridad que resguarde la honra y bienes se han ido desarrollando los ejércitos privados y las autodefensas
¿Y el Estado?El Estado ha sido ineficiente en el cumplimiento de las promesas de inversión. Y sordo ante el anuncio de las "muertes anunciadas". Como lo explicamos anteriormente tras cada masacre era anunciada la próxima.
Futuro Incierto
P. Efraín Aldana |
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