Editorial
PLAN COLOMBIA
PLAN DE GUERRA
La incertidumbre y la polarización hacia la cual ha tendido últimamente la sociedad colombiana en relación con el proceso de paz, tienen a éste al borde de su agotamiento.
El Plan Colombia en su énfasis estratégico y militar, escala las acciones armadas y agrava la crisis humanitaria. Declara la guerra a pequeños campesinos cultivadores de coca sin ofrecerles una alternativa real a sus dramáticas condiciones de pobreza, de falta de tierra y de políticas sociales que permitan su supervivencia bajo condiciones mínimas de dignidad humana.
El Plan Colombia expresa la radicalización de las élites del país para reversar y obstaculizar las exigencias de la sociedad civil colombiana de una solución política negociada al conflicto social y armado.
La Asamblea cree que de perderse esta oportunidad se escamotea la necesidad de consensuar un acuerdo de paz, en el cual, gobierno, insurgencia y sociedad civil participen asumiendo responsabilidades políticas para la construcción de una nueva sociedad en paz con justicias social.
Es claro que a diferencia de procesos anteriores la sociedad civil cada día se sensibiliza y moviliza más. Este no es un proceso de paz con una ciudadanía indiferente, ni con interés solo en la reinserción de la insurgencia. Este es un proceso que sin una sincera y conciente redistribución democrática del poder político, será imposible, en el corto plazo, la convivencia pacífica y la factibilidad de construir un proyecto de nuevo país.
De otra parte, el recrudecimiento de las acciones macabras e impunes de los paramilitares en regiones tan cruciales como el Putumayo, Caquetá Magdalena Medio, Catatumbo, Antioquia, Valle, la Costa Caribe y otras, dejando su sórdida estela de muerte entre los pobladores rurales y urbanos, nos obligan a no permanecer como simples espectadores de ésta degradada guerra. Es preciso llamar la atención, sonar las alarmas, acerca de las graves consecuencias que tiene para la supervivencia de nuestro pueblo como Nación, el escalamiento militar del conflicto implícito en las estrategias políticas y militares del Plan Colombia.
La Asamblea Permanente saluda los esfuerzos que se han hecho para realizar el Encuentro Internacional de Costa Rica del 17 al 19 de Octubre. Igualmente señala que el Plan Colombia es una estrategia integral de la cual resulta ingenuo pensar que tiene un lado bueno y un lado malo. Al contrario el lado bueno resulta ser el más perverso si se tiene en cuenta que esencialmente son estrategias y recursos para mitigar los efectos producidos en la población civil por el escalamiento militar del conflicto.
La Asamblea ratifica su criterio de no dejarnos confundir por la disyuntiva entre política y financiación. Es que la defensa de la solución política y negociada del conflicto social y armado que nos agobia exige alta coherencia ética y política, por parte de las iniciativas de paz de la sociedad civil para el desarrollo de sus acciones y el logro de los objetivos propuestos.
Secretaría General
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