Boletín número 6
Agosto-septiembre de 2.000





Editorial: Plan Colombia * Plan de Guerra

Conferencia de Costa Rica

¿A qué vamos a Costa Rica?

Asamblea Regional Caribe

Foro petrolero

Arrancó Asamblea Regional de los Llanos

Niños exigen respeto a los actores armados

Acuerdo Humanitario en la Sierra Nevada

Mujeres de Negro salen a las Calles

Canje, cese al fuego y posibilidades de solución política

Fíjate bien dónde pisas




     

Fíjate bien donde pisas:

En Colombia 25 departamentos están minados

En Colombia alrededor de 100.000 minas antipersonales están sembradas en 25 departamentos (alrededor de 200.000 kilómetros cuadrados distribuidos en todo el país), cuyo objetivo es matar o mutilar seres humanos sin capacidad de defenderse, causando pánico, desplazamientos forzados, deserción escolar y hambre.

Pese a que el gobierno firmó en 1997 la Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y su destrucción, firmado por Colombia en Ottawa en 1997, donde se comprometió junto con otros países a parar la fabricación de minas, destruir las que se encuentran almacenadas, desminar los terrenos afectados y asistir de manera integral a las víctimas; cada vez son más las personas que padecen las secuelas de la siembra de minas antipersonales.

Antioquia con 35 municipios afligidos, Bolívar con 15 y Santander con 13; son los más perjudicados dentro de los departamentos colombianos que viven con la angustia de ser presa fácil de las minas.

Nadie está exento ante esta crítica amenaza que aqueja a la población civil. Hombres, mujeres y niños han sido víctimas de innumerables actos de violencia en donde están involucrados estos enemigos ocultos, las minas antipersonal.

Sin restricciones de espacio, las minas, están eliminando y martirizando cada vez más a un sinnúmero de inocentes; caminos, quebradas, riachuelos, campos de cultivo y zonas de supuesta libertad para la comunidad. Tal es el caso de San Carlos, al Oriente Antioqueño, en donde el pasado mes de agosto del presente año dos niños de seis y ocho años perdieron la vida y tres más entre los cinco y doce años de edad quedaron mutilados a causa de la explosión de una mina.

El futuro rural de Colombia se ve obstaculizado, pues no sólo la explosión de minas antipersonales deja en sus victimas graves daños físicos y psíquicos, sino también desempleo, desplazamientos forzados y deserción escolar en alto grado.

Por ello en nombre de centenares de personas torturadas y otros cientos de muertos a causa de las minas, es necesario exigir el respeto a la vida, la dignidad y la libertad.

Haciendo un llamado de alerta, la Unicef, la embajada del Canadá y el ministerio de Comunicaciones lanzaron el libro "Sembrando minas, cosechando muerte", que hace parte de la campaña para erradicar estas armas y la atención a sus efectos en la población.





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